La higiene no sólo nos da una apariencia sana y alegre, evita que nos enfermemos y permite que nos adaptemos a la sociedad en la que vivimos. Los buenos hábitos de higiene deben inculcarse desde temprana edad y enseñarse a partir del ejemplo de los padres. Recuerda: los hábitos de limpieza deben efectuarse a diario y deben ser momentos gratos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario